¡Aquí le llaman comida a la comida mejicana!
Después de tener una mañana de 24 horas y vivir el 1 de febrero durante aproximadamente 35 horas, llegamos a México DF. No sé cuántos se preguntarán pero Fikret y yo hemos “superado” nuestro peor viaje aéreo. Memorizar la palabra “Iberia”. Y mantenéos lo más alejados posible. Sus aviones son incómodos, los auxiliares de vuelo son poco amables, la comida es asquerosa y escasa, y son tacaños en sus principios.
Menos mal que México DF es un lugar como la empanada.

Para empezar, aquí son todos mejicanos. En serio. Claro que estructurada de esta manera, la frase suena tonta. Sin embargo, parece ser que un lugar en el que todos son mejicanos es un lugar muy gracioso. En la calle te sientes como en un escenario de una película en todo momento. Una expresión teatral profunda en los rostros de todos… todos se parecen a los mejicanos vagos, simpáticos, con caras de angelitos o criminales que vemos en las películas de Hollywood.
Por otra parte, quizás sea por la alucinación creada de la tradición revolucionaria profunda que memorizamos sobre estos lugares, vimos a montones de Emiliano Zapata por el camino
Como nuestra compañera Fatma Nur todavía no se nos ha unido aún, nos quejamos “¡Fatmanuuuuuuuuuuur! ¡Ven ya!”. Los amigos aquí no conocen la palabra “yes”. Hablan en español todo el rato. Si Fatmanur no llegará a reunirse a nuestro equipo con su magnífico español y su conocimiento de Centro y Sud América, en unos días a la fuerza y quizás también con una pequeña dosis de trampa seríamos capaces de hablar español.

Está todo plagado de policías. Hemos visto más policías aquí en una hora que en 20 días en los Estados Unidos. La cosa se parece a Estambul el día de 1 de mayo. Lo de la seguridad aquí es un tema malo.
Según el Lonely Planet aquí la seguridad se establece de la siguiente manera: Que tenemos que entrar en calles tranquilas en taxi. Pero que es también común secuestrar a clientes en los taxis y luego asesinar o robarles, que hay que buscar taxis con cuidado. Que no debemos llevar las tarjetas de banco o dinero. Pero que también es arriesgado dejarlos en el hotel.

En nuestro tour de anoche vimos a mucha gente sin techo. Además no se parecían a los sin techo que conocemos. Tenían un aspecto de estar bastante tranquilos en pandillas. Sus miradas emanaban la confianza que tenían en sí mismos y curiosamente tenían muchas pertenencias. Tiene que ser también duro ser un sin techo de este tipo. No nos pareció creíble el rumor de que a partir de un momento te piden dinero con la ayuda de una navaja, por ahora. Ya os avisaremos cuando nos roben por primera vez.
Fikret resumió el tema de la seguridad con la siguiente afirmación académica: “Esto está plagado de chéveres, tío”. Cuando decimos chéveres hablamos de chéveres amables. Pedí fuego a uno y casi nos acompaña hasta el hotel

La locura de los rayos x de Turquía lo tienen también aquí. Yo personalmente no paraba de decir por todo el mundo que no había país tan paranóico como Turquía. A ver, ¿en qué otro país os cachean antes de entrar en un centro comercial? O ¿habéis visto una máquina de rayos x en la entrada del aeropuerto (no al entrar en el avión)?
¡Chas! Esto es un paraíso de rayos x. Incluso supera a Turquía. Por primera vez en nuestras vidas, al SALIR del aeropuerto nuestras maletas pasaron por una máquina de rayos x.

A las 10.30, el 60% de las tiendas estaban cerradas. Además gracias a sus persianas dobles, estaban bastante cerradas. De todas formas, las tiendas aquí son algo raras. A parte de disponer de empleados que no paran de dar vueltas para ayudar, son limpias y muy variadas. Muchas de ellas desprenden música. Por ejemplo, que la farmacia pegada a nuestro hotel y la tienda estilo “mercadillo del jueves” que vende de sierras a máquinas para cortar el césped tuviera música pop mejicana resultaba un tanto peculiar.

Es el primer día y puede que estemos diciendo chorradas, por su puesto. Pero aquí existe una obsesión de zapatos embolados. Cada esquina está repleta de emboladores elegantes. Cuando decimos repletas, nos referimos a que están realmente repletas. No están esperando clientes, están embolando sin parar. Acabamos de ver a un policia, por ejemplo, que le estaban embolando los zapatos mientras mantenía una profunda conversación.
Los aseos y el “7 Eleven” son otras de las cosas que abundan.

Y sobre el asunto de los gozones, hay alguna gente con la cara tapada medio dormido por las calles. La mayoría de las tiendas están cerradas. Incluso los perros son gozones. Por mucho que he intentado jugar con algunos, no he sido capaz de animarlos. Todos tienen un aire de Clint Eastwood, todos permanecieron muy tranquilos como si fuera mi deber acariciarles.
Nos hemos unido a una manifestación que no podemos dejar de contar. En la plaza de Taksim* (seguro que tiene otro nombre pero todavía no lo he sido capaz de memorizar) había muchísimas de tiendas de campaña, nos metimos entre el mogollón que iba hacia ahí gritando eslogans. Intentamos gritar eslogans pero no tuvimos mucho éxito. Nos esforzamos para entender la situación pero por ahora solamente hemos conseguido flirtear con algún manifestante amigable. Pudimos simplemente “intuír” de los eslogans y los escritos que se llevaba una política izquierdista en las tiendas de campaña. Les sacamos fotos, ya se lo preguntaremos a Fatma Nur. No conseguimos nada cuando se lo preguntamos a ellos. Porque aquí cuando el conocimiento del vocabulario inglés llega a su cima, alcanza las palabras “yes” y “hello”.


Nos tomamos en serio el asunto de la gripe A. Me eche antibacteriano en las manos. Y me puse la máscara que se ve en la foto durante unos 20 segundos. Si en ese instante había algún virus en la atmósfera, me libré. Aquí tienen distribuído máscaras y gel antibacteriano por los sitios. Claro que yo como no soy primer ministro fuí y me vacuné. Fiko y Fatma Nur como son primeros ministros y gente a la que no se le contagia la gripe A, no se vacunaron.
Por la noche, beberemos raki. Todavía no sabemos dónde Pero la buena noticia es que aquí hemos encontrado a la señora Tülay que es socia de buyukkeyif.com. Vamos a quedar con ella. Ella nos cogerá de la mano y nos llevará a algún sitio.
Bueno, esto es todo por ahora. Ahora vamos a recibir a Fatma Nur. Como ya sabéis viene desde Lima. Tengo el presentimiento de que por su hiperactividad, su dominio del español y el hecho de que lleva 7 meses sin ver a nadie de su país vamos a conseguir una aceleración repentina.
* La plaza más popular en Estambul donde suelen tener lugar todo tipo de manifestaciones.